Hay un sector en la escena que pareciera disfrutar cuando las cosas se desmoronan. O peor aún, hacen todo lo posible por tirarlas. Escribo esto porque estamos a escasos 8 días de que se lleve a cabo el festival Rock Out (este próximo 2 de mayo), y pareciera que el deporte nacional de algunos medios y de los «punks de internet» es tacharlo de fraude. ¿Su argumento? Que tres o cuatro bandas cancelaron su presentación.
A mí me encabrona que pseudo-periodistas (sí, incluso medios que se dicen «serios») y supuestos contestatarios hagan notas o publicaciones gritando fraude sin mostrar una sola base concreta o un contrato en la mano.
¿Se bajaron bandas? Sí. ¿Y qué jodidos esperaban? En un sinfín de festivales masivos en todo el mundo se caen los estelares, se ajustan los carteles, y el evento sigue. Pero aquí, el ardor tiene nombre y apellido.
💀 El síndrome de Evaristo y el kilo de arroz
El primero en bajarse del barco fue Evaristo (fundador de La Polla Records). Y seamos honestos, el rencor de los que hoy escupen la palabra «fraude» viene de ahí. Les duele porque esta era la oportunidad dorada de ver a una leyenda viva, junto a otras 15 bandas, por unos 1,000 miserables pesos.
Muchos no fueron a ver a Evaristo el año pasado a la Arena Ciudad de México porque los boletos estaban caros. Ahora lloran la cancelación. Pero a ver, anarquistas de cristal, hagamos matemáticas básicas:
Se fueron algunos estelares, sí. Pero el cartel de hoy, a una semana del evento, sigue sosteniendo a monstruos como Bad Religion, Save Ferris, 2 Minutos (los originales), Out of Control Army, Seguimos Perdiendo, Garrobos y De Nalgas. Son alrededor de 10 bandas confirmadas. Pagaste $1,000 pesos. Eso equivale a $100 pesitos por banda. Dime tú en qué puto universo eso es un fraude.

🤡 La hipocresía del «Punk Contestatario»
Es muy fácil llamar «conformistas» a los que sí vamos a ir a ver a Bad Religion por ese precio, pero vamos a ver todo el panorama y a exhibir la hipocresía de la escena:
- El chiste del Gato Calavera: Los ex integrantes de 2 Minutos (que ni siquiera son la banda original completa) van a tocar en el Gato Calavera cobrándote el boleto casi en $400 pesos, para escucharlos con un sonido que, seamos sinceros, suele estar de la verga. ¿Pagar casi la mitad de un festival por ver a una banda a medias con audio pésimo sí es coherente y «muy punk»?
- El desmadre de Non Servium: Hace unos días vinieron ellos solos. El costo del boleto superaba los $800 pesos. Hubo portazo, desorganización, y pagaste casi lo mismo que el Rock Out por ver a una sola banda. ¿Ahí no hay quejas?
Muchos todavía no se quitan esa mentalidad ochentera de querer ver un cartel internacional pagando con un kilo de arroz. Yo me siento muy punk, pero estamos en 2026. Las bandas tienen que comer, los staffs cobran, los vuelos cuestan. Todos, por más punks que nos digamos, estamos dentro de este sistema y no vamos a dejar de tragar solo para mantener una pose. Te apuesto que el día que Evaristo regrese por su cuenta y cobre lo que realmente vale su show, esos mismos que hoy se quejan le van a gritar «vendido».
🛑 Hablamos el 3 de mayo
Si te crees muy chingón y tienes el espíritu contestatario a flor de piel, pon las pruebas del supuesto fraude sobre la mesa. No me vengas con lo que un representante te dijo en el anonimato. Si eres punk, sabes que aquí se habla con la verdad, que no nos callamos, pero que gritamos con los pelos en la mano.
Yo, por puro amor a la música, espero que el Rock Out reviente este próximo 2 de mayo y que las bandas que siguen en pie nos den la noche de nuestras vidas en condiciones que superan a cualquier hoyo funkie de la ciudad.
Deja que el festival se realice. Si el 2 de mayo Bad Religion, Save Ferris o la Army no se suben al escenario… ah bueno, a partir de ese momento, el 3 de mayo nos sentamos a hablar de fraudes y yo seré el primero en prenderle fuego a todo. Pero mientras tanto, calla el hocico. Si eres un pinche agachón, guárdate tus chismes. Y si el evento sale como debe salir, te aseguro que el domingo 3 de mayo muchos vamos a estar destrozados… pero de tanto puto baile que nos vamos a meter.
Veamos qué pasa.

