El enigmático colectivo musical Paradiso ha presentado su nuevo trabajo, ‘El Ángel Exterminador’, un álbum descrito como multi-palindrómico. Su estructura única permite escucharlo de principio a fin, de fin a principio o descubriendo secuencias secretas entre sus pistas, prometiendo que «siempre tiene sentido». La banda lo define como una «ofrenda» y un «testimonio cifrado para las generaciones futuras».
El proyecto es el resultado de una producción global y artesanal. Fue grabado en tres continentes distintos con la colaboración de más de 30 músicos y utiliza material en más de 15 idiomas. A pesar de su escala, el proceso mantuvo un carácter independiente: fue mezclado en un garage de la Ciudad de México, masterizado en cinta analógica en Europa e incluso utilizó una calculadora Casio como sintetizador.
El sonido del álbum se erige como un collage sonoro complejo. Las canciones se entrelazan con diálogos de películas ficticias, grabaciones ambientales de estaciones de tren y mensajes en contestadoras, creando la sensación de un «cine quemado». Su propuesta fusiona influencias que van desde el rock mexicano hasta el hip-hop, reflejando la autodefinición del grupo como «una banda europea con alma mexicana».
Con este lanzamiento, Paradiso trasciende el concepto tradicional de álbum. No presentan simplemente una colección de canciones, sino un objeto ritual y conceptual que invita a una escucha activa. Su última declaración lo resume: «Paradiso no es una banda: es un presagio», desafiando al oyente a no solo escuchar, sino a «entrar» en su laberinto de significados.

